Día PRIMERO, Llegada al aeropuerto a las 14,30 horas, compramos billete colectivo para las zonas A B C, anduvimos unos minutos hasta la estación de metro/ferrocarril y tomamos el tren RE7 con dirección a Zoologisher Garten y nos bajamos en Alexanderplatz (3 estaciones); salimos del metro y nos dirigimos a tomar unas salchichas y cervezas en la calle, que nos supieron a gloria. Luego cogimos el autobús 200 hasta Behrenstrasse 1B, nuestra casa durante 6 días. Descansamos y luego hicimos la compra en un súper que nos aconsejaron en la oficina de los apartamentos. Salimos a la calle y nos encontramos al lado con el “Monumento al Holocausto”, impresionante laberinto de bloques de hormigón. Seguimos caminando hasta Postdamer Platz, tomamos el autobús M41 hasta Halleches Tor, cerca del Museo Judío, paseamos y volvimos a Postdamer Platz para cenar en el Sony Center (una verdadera joya arquitectónica). Volvimos caminando a casa para descansar hasta el día siguiente.
Día SEGUNDO, Desayuno abundante en el apartamento y preparados para la dura jornada, pues había muchas cosas que ver. Salimos de casa y nos dirigimos hacia la calle Unter den Linden, paralela a la nuestra, paseando bajo los tilos y admirando los esplendidos edificios prusianos de este grandioso bulevar, para subir hacia la Catedral (Berliner Dom), pasando antes por la Opera, Universidad y la antigua Iglesia de San Nicolás, que merece la pena verlo por dentro (es gratis). Ya en la Catedral cogimos los audioguías y nos dispusimos a verla por dentro y subir los 269 escalones para poder disfrutar de una vista de Berlín impresionante y panorámica. Después nos dirigimos hacia el Barrio Judío para ver la nueva Sinagoga y los patios judíos. Comimos por la zona, en Oranium (Oranienburger esquina con Tucholsly) bien y no caro. Desde aquí está muy cerca la Isla de los Museos, pero estaban todavía cerrados, y como era la hora de la siesta nos encontramos con unas hamacas que había en el curso del rio Spree y descansamos durante media hora. Después nos fuimos a sacar los tickets de los museos (para ver todos los museos, 14 €/persona) vimos el Nuevo Museo (bien) donde estaba el busto de la Nefertiti y tomamos unos cafés antes de entrar a ver el maravilloso Museo Pérgamo (espectacular). Caminando llegamos hasta Gendarmenmarkt platz, una de las plazas más bonitas de Berlín. Y allí, en la zona, está la famosa chocolatería Fassbender and Rausch, galerías Lafayette y también la calle más chic de Berlín (Friedrichstr). Ya un poco cansados volvimos a casa para cenar, darnos un buen baño y descansar para el tercer día.
Día TERCERO, Después de un buen desayuno en el apartamento, salimos para la Puerta de Brandenburgo, la tenemos muy cerca de casa. Paseamos por la entrada de la Puerta hacia la avenida Unter den Linden. Luego nos dirigimos al Reichstag actual Parlamento alemán o Bundestag al que no pudimos visitar por dentro, ya que es necesario reservar con anterioridad por motivos de seguridad, pero si reservamos (a través de la guía Maria Elena & Isabel Rehwinkel) para tomar café en la cafetería del Parlamento el quinto día, y así visitar la cúpula de cristal. Tomamos el bus 200 hacia el palacio de Charlottenburg, bajamos en la última parada, debajo del puente y allí tomamos el M45 hasta Luisenplatz delante del palacio. Visitamos el palacio que está bien de precio y te dan la audioguia con la entrada, los jardines se visitan gratis. De allí tomamos el metro (línea U2 en dirección a Pankow y nos bajamos en Wittenber platz, visitamos y comimos en los famosos almacenes KaDeWe. Después de comer caminamos para ver la Iglesia del Kaiser Guillermo con su torre casi destruida, seguimos hasta Zoologister Garten para tomar el “S” con dirección hacia Friedristrasse, cerca de los almacenes Lafayette donde nos tomamos un delicioso chocolate con pastas. Volvimos a casa a tomar un buen baño y a cenar para luego descansar para el siguiente día.
Día CUARTO, Hoy decidimos ir a Postdam (el Versalles de Berlin), tomamos el metro hasta la estación central Dhanphtbahnhof con tan mala fortuna que una “froilan” nos equivocó y nos mando a Postdam por un tren regional que tuvimos que abandonar a mitad de camino para tomar bien la dirección a Postdam. Llegamos un poco más tarde de lo previsto y decidimos hacer un tour por bus y acertamos (Kaiser tour) a 13€/persona de 3 horas, con audioguia en español. Merece la pena ver la pomposidad de la ciudad con sus casas, palacios y jardines. Ya de vuelta a Berlín, tuvimos una “odisea ferroviaria” que nos sirvió para reírnos durante el resto del día, como hacía tiempo que no lo habíamos hecho. Llegamos a casa una ducha y descansar un rato para seguir la marcha. Salimos a visitar el barrio turco, cogimos el metro a Gorlitzer o Kottbusser Tor, paseando por sus calles descubrimos un barrio fascinante y sorprendente. Cenamos en el restaurante Marx. Volvimos, también, en metro, era sábado y había mucha movida de gente joven con cerveza en la, mano y comiendo.
Día QUINTO, Como siempre un buen desayuno y a la calle, hoy domingo con más calma. Decidimos ir a ver el pintoresco puente rojo de Oberbaumbrücke cruza de Krenzberg a Friedrichshain, donde se conserva el tramo más largo del muro de la ciudad con 1,3 Kilómetros, que desde el 1990 es una curiosa galería conocida como East Side Galery. Caminamos a lo largo del muro que es digno de ver sus 103 grafitis, llegamos caminando a Alexanderplatz, tomamos el metro para a Potsdamer Platz y comer de nuevo en Lindenbrau (Sony Center) unas buenas cervezas y codillo. Esa tarde teníamos reservado tomar el café en la cafetería del Bundestag y así poder ver la maravillosa cúpula de cristal que hizo Norman Foster cuando se remodeló el Bundestag. Descansamos en casa y esa noche teníamos reservado ir al teatro de conciertos (Konzerthaus Berlin) para escuchar a Orquesta Filarmónica de Berlín, dirigida por Sebastián Weigle interpretando la 5ª sinfonía de Gustar Mahler, sencillamente soberbio.
Día SEXTO, Llegó el día de la despedida de esta grata y bonita ciudad. Por la mañana y después de desayunar, tocaron al timbre del apartamento, ¡que susto! y una chica muy amable de la oficina de los apartamentos venía a decir que el día anterior nos habíamos dejado un bolso en la cafetería del Bundestag, no nos habíamos dado cuenta hasta ese momento, confusión, discusión y risas, todo a la vez. Parte del grupo se fue al Bundestag a recoger el dichoso bolso y el resto del grupo (las mujeres) nos fuimos de compras por la calle Unter den Linden, visitamos algunos souvenirs y llegamos al final de la avenida con la vista de la Catedral al fondo. Fuimos a visitar el Ayuntamiento Rojo, con salones grandiosos como todo Berlín (gratis). Nos reagrupamos y fuimos a dar una vuelta en barco (9,5 € pensionista) a lo largo del rio Spree, un viaje muy agradable y turístico. Descansamos a comer en unas galerías en Alexander Platz y compramos salchichas para llevar a España. De vuelta a casa paseamos, nuevamente por Unter den Linden hacia la puerta de Brandenburgo, tomando un café en la cafetería Einstein, muy buena la tarta, visitamos la cúpula del banco BZ en la Plaza de París, espectacular. Observamos, también, los personajes del Hotel Adlón. Pasamos debajo de la puerta de Brandenburgo para despedirnos ya de esta hermosa ciudad. FIN.
Gracias amigos por vuestra ayuda para preparar mi próximo viaje a Berlín. Ya os contaré
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